Científica 2/9, 9hs abierta. "Yo" presentación del Dr. Nadal Vallespir (APU)

La Noche Estrellada, Van Gogh

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Resumen

El duelo por antonomasia es el duelo por la muerte de un ser amado. Se considera principalmente el duelo por la muerte de la compañera, indisolublemente unido al amor, que es su razón de ser.

El duelo es único, íntimo —lo que no excluye la necesidad del (de los) otro(s) para encaminar su penoso tránsito—, personal e intransferible. Pero, asimismo, es múltiple porque la muerte del ser amado despliega el montaje reminiscente de los sucesivos períodos vividos con él, en cada uno de los cuales se renuevan su pérdida y el duelo consiguiente.

Se revisan aspectos tales como el trabajo de duelo, el objeto sustitutivo, el duelo patológico, el papel de las identificaciones, el quiebre de la estructura narcísica. Es muy difícil, si no imposible, establecer una teoría única, abarcadora, inclusiva, del duelo: no es unívoco, no es transitado de la misma manera por todos los supérstites. Su final, si lo tiene, es privativo e incierto.

Aceptar que el ser amado ha muerto, aprender a convivir con el dolor ocasionado por su desaparición, salvaguardar su existencia en nosotros, manteniéndolo investido con nuestro amor, son mojones o quizá el destino definitivo al que nos conduzca el camino trazado por el duelo si tenemos la suficiente fortaleza para atravesarlo.