Actividades científicas
Actividad abierta con el Dr. Javier García y la Ps. Silvia Reisfeld
Cuerpos Escritos: erogeneidad, cultura y trauma
Adolescencia: tatuajes y otras prácticas corporales
Cuerpos Escritos: erogeneidad, cultura y trauma
Dr. Javier García (Uruguay)
¿Es posible subsumir el cuerpo humano a la materialidad real del cuerpo? ¿Es posible identificar la materialidad real del cuerpo a las lecturas biológicas de esa materialidad? ¿Qué vínculo hay entre la materialidad del cuerpo y el cuerpo erógeno en Psicoanálisis? ¿Es lo que llamamos materialidad del cuerpo sólo una pre-existencia o también una producción performativa efecto de diversos discursos? ¿Cómo encarar el problema de la construcción cultural y erógena del cuerpo en Psicoanálisis? ¿No hay allí una zona de trabajo que nos puede permitir una concepción menos metateórica de la “metapsicología”, un cuestionamiento a la clásica oposición entre lo sensible y lo inteligible o entre percepción y representación, a través de un concepto de huella y escritura erógena?
Estas preguntas subyacen a la presentación PowerPoint sobre Cuerpos escritos. Aquí me dedico a plantear al cuerpo humano como un cuerpo construido, un cuerpo que marca el mundo, se marca y es marcado por otros, con distintas técnicas (pinturas, tatuajes, vestido, peinado, piercings, excoriaciones, maquillajes, etc.) que establecen trazas y bordes significantes. Estas huellas bordean lo real del cuerpo y sostienen la eficacia de una construcción simbólica, en los sistemas de relaciones, en las identificaciones por rasgos, en la construcción de las sexualidades, etc.
Se propone la idea de que el cuerpo erógeno se construye como una “coreo-grafía”, producida en acto pero inconsciente, entre los padres y el “infans”. Una “grafía” o escritura que se arma en una “danza” donde participan multiplicidad de significantes (movimiento, olor, voz, palabra, etc.) y que en estos actos esos significantes van rasgando, horadando erógenamente el cuerpo, marcándolo con escrituras no alfabéticas, no fónicas.
Se propone a la escritura erógena del cuerpo constituida por un ternario que incluye a las pulsiones parciales, los signos culturales y los ideales éticos y estéticos, en un contexto de deseos.
La conformación del ternario limita el goce y el masoquismo, produce mezcla pulsional y es soporte de la función simbólica. Se señalan situaciones de desarticulación de este ternario y se las vincula con el concepto de trauma.
Adolescencia: tatuajes y otras prácticas corporales
Ps. Silvia Reisfeld (Miembro titular, Asociación Psicoanalítica Argentina)
La difusión de prácticas conocidas como body art -el tatuaje, las perforaciones, escarificaciones, quemaduras o implantes-, ilustra un fenómeno complejo que adquiere especificidad en función de ciertas variables propias de esta época. Más allá de un criterio estético, nos perfilan un modo de tramitar el armado de una subjetividad.
Tomando como punto de partida una investigación que se basó en el tatuaje, mi interés es delinear algunas significaciones, y mostrar por qué la adolescencia deviene una etapa propicia para la incursión en el tatuaje u otras prácticas. Así, el impacto de los cambios corporales, la temática de la identidad, la búsqueda de marcas identificatorias y el procesamiento de duelos concomitantes al paso a la adultez, son particularmente significativos.
Un punto relevante es que estas prácticas comportan siempre una intencionalidad elaborativa. Por tanto, las funciones que cumplan adquieren su valor en el contexto de una economía psíquica.
A través de distintos ejemplos, me refiero a diversas cuestiones relativas al tatuaje: su connotación como rito de iniciación, en tanto apuntalador de la autoestima, el tema del simbolismo, la experiencia de dolor, el mirar y ser mirado, la vertiente del erotismo, y por último, sus posibles implicancias, como es, el terminar con el cuerpo cubierto de tatuajes. Asimismo, destaco aquellos aspectos que singularizan a otras prácticas.

